miércoles, 14 de marzo de 2012

Una mujer con posibles


Ana es una mujer con posibles.
No, no está forrada.
De hecho
descartad heredar de ella ni un duro pequeñas alimañas...
se lo gastará todo en paseos por Centro Europa
(cogiendo trenes a la espera de que le pase lo de "Before Sunrise")
No quedará ni un duro después de infinitos atardeceres en malecones y proas de barco.

Pero insisto, es una mujer con recursos.
Cada día taconea sobre los lomos duros del miedo.
Cada día taconea nerviosa y obstinada
MENTE
Despierta
nunca deja las cosas a medias.
nunca está quieta.

Posee otros recursos de valor
hondura e introspección
ternura y empatía
un look de como de cine negro
y alas de cisne blanco para volar, como la de Oliverio.

Ana ya no es la mujer refaelina
un poco más Dietrich quizás últimamente
que comprende al fin
que va como una bala
al encuentro
de lo mejor de sí misma.

Buen viaje.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Petunia, hazme un sombrero

Petunia tiene la tez nívea,
Su pelo, negro y brillante como de turmalina,
oscila a la exacta velocidad de un diapasón
cuando camina.

De profesión: sombrerera modernista.
Pintora de vocación,
nunca terminó un cuadro
porque, como todo el mundo sabe,
lo difícil del arte,
es un buen final.

Idealista, vehemente,
contempla a veces,
desde una silla en mitad de la pista del circo
el mundo como es
cuando no se sueña.

Para Petunia, comienzo y final,
no son protagonistas
pero suele detenerse en los matices
que acaba prendiendo
como pajaritos en un sombrero.

By the way, ¿por qué no me haces un bonito sombrero?

O mejor, vayámonos juntas
a conducir por la costa
pitando a cretinos
a cazar mariposas.
(te confieso que en el sombrero quiero alguna)
A carcajearnos entre sorbo y sorbo
con tu ducha pituitaria
(capaz de distinguir pimienta y trufa blanca)
a San Gimigniamo, Pasadena,
Motril
o cualquier otro lugar hermosamente soleado
entre higueras y ropa tendida.

Coge el hilo y enhebra sin tardanza
botones, tules, fieltros y frutos rojos
mariposas, nubes y gotas de lluvia.

Pero por favor, Petunia mía,
hazme pronto un bonito sombrero.